El Heredero
El heredero debió hacerse cargo de la dirección de la empresa tras la repentina muerte de su padre.
El día que asumió juntó a todos sus empleados y les dijo:
—Necesitamos apuntalar la empresa en estos momentos difíciles. Quiero que a partir de hoy trabajen duro, como si sus vidas dependiesen de este trabajo.
—Señor —lo interrumpió un obrero levantando la mano—, es lo que hacemos todos los días.
El heredero, por más que trató, no entendió dónde estaba el chiste.