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Pulsiones, destellos e iluminaciones breves. Colección de twitts engordados

(Fuente: biosdemierda)

(Fuente: pohtpof, vía escasievidente)

horaciogennari:

Abandono. Y comienzo.

horaciogennari:

Abandono.
Y comienzo.

(Fuente: extremosunidos)

CrepúsculosUn atardecer de diciembre en Mendoza, desde mi ventana
Desde que tengo uso de razón el atardecer es…View Postshared via WordPress.com

Crepúsculos

Un atardecer de diciembre en Mendoza, desde mi ventana

Desde que tengo uso de razón el atardecer es…

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Balances

Volví a la vieja costumbre del blog con este modesto post: http://wp.me/p38ry-tjh

Después de casi un año sin entrar mucho en este blog, empecé a escribir y logré hilvanar un par de frondosos párrafos acerca de las razones por las que he decidido volver a hacerlo. Pero después pensé en lo absurdo y redundante que resulta dar…

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(Fuente: nomedejansoniar)

2001-2011

Con el final del 2011 también termina una década, la periodización, reconozco, es arbitraria, pero se ajusta al ciclo que empezó con la profunda crisis política, económica y cultural del 2001.

Como toda década, la que se va tuvo momentos de luces y momentos de sombras; pero fue sobre todo una década hipócrita. Si la de los 90’ fue la segunda “Década Infame” la de los 00’ fue la primera “Década Hipócrita”. Nunca hubo tanta falsedad, tanta hipocresía, tanta mentira y, sobre todo, tanta pose. El abismo entre lo que se dice, lo que se piensa y lo que se hace nunca fue tan grande. Se nota, se nota mucho y supongo que en el futuro se notará más, es evidente que los discursos hegemónicos empiezan a crujir. Todo era mentira, impostura, sobreactuación.

Y no me refiero sólo a la política. Los ámbitos académicos e intelectuales, los medios de comunicación, los mercados, las relaciones entre individuos y y toda la matriz cultural en la que se desarrolla la vida estuvo signada por el artificio y la simulación.

O por ahí no, por ahí siempre fue así y yo recién me doy cuenta ahora. Como sea, espero que vengan años mejores para todos, por lo menos de más sinceridad; empieza a haber señales de que así será, algunas posturas empiezan a quedar en evidencia, se empiezan a blanquear las verdaderas intenciones y empiezan a revelarse las ideas.

Siempre lo digo: los balances son para los pusilánimes, como mucho para los contadores. Yo me limito a levantar la copa, desear felicidad y esas cosas, para después seguir con mi vida, que bastante ocupado me tiene. Así que brindo por sus deseos. Feliz 2012.