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Pulsiones, destellos e iluminaciones breves. Colección de twitts engordados

2001-2011

Con el final del 2011 también termina una década, la periodización, reconozco, es arbitraria, pero se ajusta al ciclo que empezó con la profunda crisis política, económica y cultural del 2001.

Como toda década, la que se va tuvo momentos de luces y momentos de sombras; pero fue sobre todo una década hipócrita. Si la de los 90’ fue la segunda “Década Infame” la de los 00’ fue la primera “Década Hipócrita”. Nunca hubo tanta falsedad, tanta hipocresía, tanta mentira y, sobre todo, tanta pose. El abismo entre lo que se dice, lo que se piensa y lo que se hace nunca fue tan grande. Se nota, se nota mucho y supongo que en el futuro se notará más, es evidente que los discursos hegemónicos empiezan a crujir. Todo era mentira, impostura, sobreactuación.

Y no me refiero sólo a la política. Los ámbitos académicos e intelectuales, los medios de comunicación, los mercados, las relaciones entre individuos y y toda la matriz cultural en la que se desarrolla la vida estuvo signada por el artificio y la simulación.

O por ahí no, por ahí siempre fue así y yo recién me doy cuenta ahora. Como sea, espero que vengan años mejores para todos, por lo menos de más sinceridad; empieza a haber señales de que así será, algunas posturas empiezan a quedar en evidencia, se empiezan a blanquear las verdaderas intenciones y empiezan a revelarse las ideas.

Siempre lo digo: los balances son para los pusilánimes, como mucho para los contadores. Yo me limito a levantar la copa, desear felicidad y esas cosas, para después seguir con mi vida, que bastante ocupado me tiene. Así que brindo por sus deseos. Feliz 2012.

Pensar contra uno mismo

Leer sólo lo que reafirma las ideas propias , pensar sólo para confirmar día tras día que estamos en lo cierto, repetir una y otra vez las mismas ideas, diseñar y enriquecer el mismo discurso autocomplaciente y monótono, puede parecernos muy adecuado, pero es una práctica un poco estúpida y muy común, más ligada a la necedad y el conservadurismo que a la inteligencia. Esta manera de proceder es la que puede observarse a menudo entre las “élites” intelectuales, los sectores académicos, las empresas, la política, los medios…en fin; son las personas comunes y corrientes, están en todos lados y, como todo el mundo, se cree muy inteligente y especial.

Pero las personas inteligentes, las más interesantes, las que vale la pena detenerse a escuchar, son aquellas que piensan contra sí mismos, contra su época, contra su clase, contra su formación, contra sus ideas. Utilizar la inteligencia es desplazarse más allá de los límites de la comodidad intelectual, para pensar desde otro lado, permite incorporar y ampliar puntos de vista. Las personas que reflexionan con este modelo de pensamiento suelen ser extremadamente contradictorias y, por ello, despreciadas. Marginales, locos, iconoclastas, como todos los genios. Son pocos, muy pocos.

También me pareció interesante este artículo de Bardamuhttp://goo.gl/Hwtsi

Precoces

Geniecito

Es curioso, en mi vida, sobre todo en mi etapa de (sobre)escolarización, me he cruzado con muchísimos niños prodigio, pequeños genios precoces, luminarias en potencia. Salían de todos lados, de la familia, de mi escuela, del grupo de amigos de mi familia y del barrio. Mis padres me los señalaban con una mezcla de envidia y resignación por lo poco que ellos habían conseguido conmigo y con mi hermana.

El destino quiso que durante la vida adulta me volviese a cruzar con varias de esas jóvenes promesas de la élite científica e intelectual mendocina. Invariablemente me encontré con sujetos de lo más normales, cuando no con tipos mediocres e incultos, embrutecidos por la derrota y resentidos por la frustración. 

Hoy agradezco a mis padres el no haber puesto demasiadas expectativas en mi futuro, el haberme criado como a un niño normal dejándome espacio para el error sin proyectar en mí sus prejuicios, estereotipos y frustraciones. Eso me permitió, al menos, aprender a aceptar lo que me tocó.

Esos pequeños genios suelen sucumbir a la presión temprana y al peso de las expectativas que sus progenitores acostumbran a depositar sobre sus frágiles hombros.

Este es un mate para tereré, distinto del mate para mate.

Este es un mate para tereré, distinto del mate para mate.

El Heredero

El heredero debió hacerse cargo de la dirección de la empresa tras la repentina muerte de su padre.

El día que asumió juntó a todos sus empleados y les dijo:

—Necesitamos apuntalar la empresa en estos momentos difíciles. Quiero que a partir de hoy trabajen duro, como si sus vidas dependiesen de este trabajo.

—Señor —lo interrumpió un obrero levantando la mano—, es lo que hacemos todos los días.

El heredero, por más que trató, no entendió dónde estaba el chiste.

- So you, too, are a believer.
- I understand belief.
- No -you desire belief.
- I desire it enough to act as if I believed. Maybe that’s what faith is.
- Or deliberate insanity.
Orson Scott Card - Xenocide (via taly)

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Rehabilité mi cuenta por unos días, pueden preguntar: http://formspring.me/maguila

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